Almirante Brown, cuentas pendientes, desafíos hacia el bicentenario.
Vivimos en uno de los distritos mas poblados del conurbano bonaerense, casi 600.000 almas, con lo que esto conlleva; dificultades de diverso tipo se expresan en nuestras vidas cotidianas, aunque no es la idea detenernos solo en lo que nos falta, lo haremos, en alguna medida con el fin de proyectar hacia el cercano Bicentenario de nuestra Patria los desafíos que tenemos como comunidad en nuestra patria chica, los sueños y las esperanzas.
Temas que atraviesan a la casi totalidad de los municipios de este gran universo de gente que es el conurbano, se expresan en Brown, por ejemplo la profunda problemática de falta de infraestructura sanitaria, no solo la falta de hospitales y centros de atención primaria que, ya son insuficientes, sino infraestructura básica en servicio que implican mejorar las condiciones en el acceso a la salud como son la falta de cloacas y de agua corriente en una parte muy importante del distrito. Esto se suma al porcentaje muy importante de calles sin asfaltar, que se convierten en intransitables a la primer lluvia, que en este ultimo tiempo, con una fundamental ayuda del gobierno nacional se ha comenzado a revertir, pero aun es insuficiente; además de la problemática de la seguridad, que desde autoridades provinciales y municipales se intenta disminuir desde la lógica de aumentar la capacidad de fuego policial y con escasas propuestas que procuren comprometer al vecino en el tema, cuestión fundamental, si tenemos en cuenta que experiencias recientes, que han hecho eje único en dar mas poder a la institución policial han fracasado estrepitosamente, no por la mayoría de policías honestos que pueblan la fuerza, sino por la minoría corrupta que desorienta y ensucia al conjunto con sus actos ilegales de encubrimiento de diversos nichos de delincuencia.
Salud, infraestructura, seguridad, y podríamos expresar opinión sobre cada uno de los temas que hacen a la vida cotidiana de la comunidad, pero querríamos detenernos en una idea, que hace a una posible mirada de todas las cosas, que es la posibilidad de aportar a la resolución de estos problemas, y en vistas a esta fecha historia que vamos a vivir el año próximo, que nos lleva a permitirnos reflexionar e intentar alternativas, es que nos parece importante que pongamos en discusión el concepto mismo del ejercicio de la democracia representativa, es posible que continuemos con un ejercicio de la democracia meramente delegativa, en un mundo en que la revolución tecnológica ha generado miles de nuevas formas de participación y comunicación entre las personas?. Pueden los estados tomar nota de esto?, es posible comenzar desde la orbita municipal?, creemos, sin temor a equivocarnos que si, que es posible si intentamos desde la ciudadanía impulsar a nuestros gobernantes a que generen obligatoriamente ámbitos cotidianos de planificación y rendición de cuentas sobre las gestiones de Estado, para generar responsabilidad del que gobierna, pero también de los vecinos, cambiar la lógica de gobierno en serio, con mecanismos de transparencia, de participación ciudadana y por ende de revocabilidad de mandatos a todo nivel, electivos y ejecutivos.
Este camino, que no representa inversión alguna de presupuesto en la gestión de Estado, si implica, por el contrario, mucho esfuerzo humano, de creatividad, de construir normas de convivencia colectiva, de respeto a las opiniones diferentes y de compromiso con mejorar la comunidad en que vivimos. Desde los ámbitos de gobierno deben darse los primeros pasos, y es fundamental que la ciudadanía se comprometa a tomar en sus manos las herramientas participativas que se creen, de esta forma vamos a mejorar la convivencia democrática, que es tarea de todos los argentinos y argentinas.
Roberto Cristofano